El Estado de Querétaro, su Historia PDF Imprimir
La Historia del Estado de Querétaro.

El Estado de Querétaro, fue erigido por la Constitución Federal del 4 de octubre de 1824 (Art. 5). Situado en la Mesa Central (parte sur de la Altiplanicie), entre los 20°01’02” y los 21°37’17” de latitud norte y los 99°03’23” y los 100°34’01” de longitud oeste del meridiano de Greenwich, limita al norte y noroeste con San Luis Potosí; al este, con Hidalgo; al sureste con el Estado de México; al sur con Michoacán; al suroeste, oeste y noroeste, con Guanajuato. Conforme al decreto Núm. 19 de la Legislatura local, de 25 de julio de 1867, su nombre oficial es Querétaro de Arteaga. Tiene una extensión territorial de 11,769 kilómetros cuadrados y ocupa en cuento a superficie, el vigésimo séptimo lugar entre las partes integrantes de la Federación, seguido por Aguascalientes (28), Colima (29), Morelos (30), Tlaxcala (31) y el Distrito Federal (32). El 8 de octubre de 1857, en el informe rendido ante el Congreso por el presidente Ignacio Comonfort, se anunció la determinación de agregarle el territorio de la Sierra Gorda, conforme a lo dispuesto en la recién promulgada Constitución Federal. El 1° de abril de 1900 el presidente Porfirio Díaz informó que los problemas de límites entre Hidalgo y Querétaro habían quedado resueltos mediante el decreto del 9 de diciembre de 1899. La entidad se ha regido por 4 constituciones: del 12 de agosto de 1825, del 8 de enero de 1869, del 16 de septiembre de 1879 y del 9 de septiembre de 1917.Según la Relación de Michoacán o Códice Escurialense, el nombre original de la entidad es Quereta-Parazicuyo o Ychahtzicuyo, el cual abreviado convencionalmente, se tornaría en Querétaro, palabra que Eduardo Seler interpreta como “juego de pelota”. Matutino Gilberto, a su vez, advierte que el vocablo tarasco Querehte significa pelota y que las palabras taránduni, taránduquaro, queréhtaro y taránduqua son sinónimos de juego de pelota. Fray Isidro Félix Espinosa afirma que en una escritura del primer virrey de México se le llamaba “Taxco y, en el traspaso de venta, Querétaro”. En los Anales del Museo de Michoacán, con notas de Nicolás León, se lee que Taxco viene de Tlacho o Tlachco, que es juego de pelota. Parte de los territorios de Querétaro y de Tlachco (ahora Tasco, del estado de Guerrero) fueron invadidos de modo casi simultáneo por los ejércitos de Moctezuma I (Ilhuicamina), según consta en la Relación de las minas de Taxco, formulada en 1581 por el alcalde mayor Pedro de Ledesma y publicada en el tomo IV de los Papeles de la Nueva España de Francisco del Paso y Troncoso; pero Querétaro jamás tributó a los aztecas, y sí, en cambio, Tasco, que fue conquistado entre 1440 y 1446 (Códice Mendocino), Eduardo Ruiz dice: “Esta voz más bien debe ser Querétaro, que significa pueblo grande”. Manuel Orozco y Berra, con apoyo en un documento del siglo XVI, indica que el nombre original fue “Querenda, piedra grande o peña, después Queréndaro o lugar o pueblo de piedras grandes o peñascos, luego convertido en Querétaro por modificación del vocablo original tarasco”. En la mitología tarasca, Querenda Angápeti, nombre de una de las principales deidades, significa “peña que se levanta en el llano”; se le adora como casado con Peuame o Pavame (la Luna), pues no es sino Curicavari (el Sol), una de cuyas cinco casas, ubicada en el norte, es designada como juego de pelota, porque allí se encuentra la constelación que los aztecas llamaron Citlatlachtli o “lugar del juego de pelota de las estrellas”. Curicavari quiere decir “fuego grande y llano” y es el nombre alegórico que los tarascos dan al cielo. Aunque en las tradiciones de los antiguos michoacanos se habla a menudo del juego de pelota, no se ha encontrado ninguno en el territorio que dominaron, por lo cual esa denominación ha de tomarse como una forma poética de llamar al cielo. Primo Feliciano Velásquez, en su Historia de San Luis Potosí, refiere: “Así que tan presto vio (Conin) cómo los españoles se iban apoderando de la tierra y se había rendido Xilotepec, vínose a vivir entre los chichimecas acompañado de sus siete hermanos y hermanas y deudos y amigos, hasta treinta mujeres e hijos, tomando asiento en una cueva de la cañada por donde corre un arroyo, a no larga distancia de lo que hoy es Querétaro. Y como el cerco de peñas semeja a aquél en el que jugaban a la pelota, nombrado de los otomíes Maxei, llamaron al sitio Anda Maxei, que significa el mayor juego de pelota. Aquí vivió Conin algunos años en grande amistad con los chichimecas, sus vecinos”. Y agrega: “Hernán Pérez de Bocanegra, que siguió a Nuño de Guzmán en diciembre de 1529 a la conquista de los Teules Chichimecas y él abandonó en Omitlan el segundo mes posterior a la Pascua de 1530, acertó a venir a la Cañada o Maxei con algunos indios de Acámbaro, los que, por ser tarascos, llamaron al lugar Querenda, en su lengua Peña; de donde el pueblo se nombró después Queréndaro, con el añadido ro para significar lugar de peñas. Al usar el vocablo los españoles lo transformaron en el actual Querétaro”. Otros investigadores han advertido que Andamaxei no significa juego de pelota porque los otomíes jamás lo practicaron y ni siquiera lo conocieron.El nombre de Querétaro de Arteaga fue propuesto por el gobernador y comandante militar coronel Julio M. Cervantes, considerando, -dice el decreto- “que es un deber de los pueblos manifestar de la manera más solemne su gratitud por los servicios heroicos que le presten aquellos de sus buenos hijos que sucumben defendiendo la causa de la Patria; que el general José María Arteaga consagró toda su vida al servicio de la Nación, siendo un valiente sostenedor de su libertad y de sus leyes de reforma y luchando firme y constantemente por la independencia, sin transigir un solo momento con los enemigos de México; que durante el tiempo en que fue gobernador del Estado de Querétaro cuido empeñosamente en que éste progresara, fomentando la instrucción primaria, la secundaria t el progreso de la prensa, reformando planteles científicos y literarios, creando nuevos y procurando toda clase de mejoras materiales, salvando muchas veces a la capital de las invasiones de la sierra”.Orografía. Dos zonas bien determinadas ofrece el territorio de Querétaro: la del norte, ocupada por fragosas serranías que constituyen, en una gran parte, la Sierra Gorda; y la del sur, formada por llanuras espaciosas entrecortadas por pequeñas cordilleras y colinas, cerros y montañas aisladas, cubiertas unas y desnudas otras de vegetación, según ocurre en los municipios de Querétaro, San Juan del Río, Cadereyta y Amealco.
 
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